La Unidad del Dolor del Obispo Polanco atiende 2000 pacientes al año

Teruel, 24 de Junio de 2009.- El Hospital Obispo Polanco de Teruel atiende a 2.000 pacientes al año en la Unidad del Dolor y de ellos, 250 son de nueva incorporación, según ha dado a conocer esta mañana la responsable del servicio, la anestisióloga,  Rosario Escartín.

Los casos más frecuentes tratados en el Obispo Polanco son aquellos que tienen que ver con dolores articulares, de espalda, cervicales, rodilla, cadera y hombros y, en menor medida las denominadas neuralgias.

Aproximadamente un 40% de los pacientes nota cierta mejoría en el servicio según ha manifestado la doctora Escartín quien no se ha mostrado partidaria de transmitir un mensaje cargado de excesivo optimismo al paciente aunque si de cierta tranquilidad. “No se le pueden dar falsas esperanzas y decirle que va bien si no es cierto porque llegará un momento en el que, al ver que no es cierto, dejará de creer en el médico que le atiende”.

Según ha explicado la responsable de la Unidad, “intentamos siempre hacer un control del dolor crónico”. Precisamente, el “dolor crónico” lo ha definido como el que lleva más de tres meses de evolución y no ha dado resultados beneficiosos ante un tratamiento analgésico.

LA FATIGA CRÓNICA
Por su parte, José Alegre Martín director del curso y coordinador de la Unidad del Síndrome de Fatiga Crónica del Hospital Val  d´Hebrón de Barcelona, ha precisado que el 13% de la población en España padece algún tipo de dolor crónico, mientras que un 5% sufre fatiga crónica.

Alegre, ha lamentado que en las unidades de dolor sólo se realice tratamiento y no prevención al tiempo que también se ha quejado de que no existan prácticamente unidades en España para la fatiga crónica.

Esta última enfermedad afecta sobre todo a mujeres de 40 años con trabajos especializados y estudios superiores. Así mismo, ha precisado que en España hay 1.500 casos de incapacidad absoluta provocada por la fatiga crónica cuyos efectos son la incapacidad para realizar trabajos en los que intervenga el ejercicio físico.

Una parte de los casos de fatiga crónica son provocados por el deporte mal practicado. “Las lesiones musculares son un desencadenante de la fatiga”, ha indicado Alegre quien se ha mostrado partidario de que para hacer deporte es conveniente disponer de un entrenador y un médico, “otra cosa es el ejercicio físico cotidiano “más apropiado y aconsejable a determinadas edades”, ha dicho.

EL CURSO
El objetivo de este curso que cuenta con 35 alumnos matriculados es el de profundizar en los avances y en el diagnóstico y tratamiento del dolor crónico, la fibromialgia y el síndrome de la fatiga crónica. A lo largo de la semana, se ofrecerán los esquemas actuales en el tratamiento del dolor neuropático y nociceptivo. Se mostrarán las herramientas actuales en el diagnóstico y tratamiento de dos entidades clínicas de reciente descripción y se incidirá en la importancia de los equipos multidisciplinares en el manejo  de la fibromialgia y el síndrome de la fatiga crónica