65 escritos de personajes ilustres nos muestran su personalidad en una exposición organizada por la UVT

Esta exposición, integrada por 65 documentos de otros tantos personajes del siglo XVIII a hoy, se enmarca en el curso de Grafología, una técnica  que analiza la escritura con el fin de identificar o describir la personalidad de un individuo e intentar determinar características generales del carácter
GRAFOLOGÍA 021Teruel, 10 Septiembre´09.- Que Goya era un hombre con temperamento y que Laín Entralgo es una persona sumamente precisa y estudiosa se puede saber gracias a la grafología, técnica que analiza la escritura con el fin de identificar o describir la personalidad de un individuo e intentar determinar características generales del carácter.
La Universidad de Verano de Teruel ha organizado una exposición de documentos originales escritos por personajes relevantes del mundo de las ciencias, las artes y la política. Textos y escrituras de personajes ilustres como Ramón y Cajal, Luca de Tena, Gregorio Marañón, Manuel de Falla, Miguel de Unamuno, Menéndez Pidal, Azorín, Ortega y Gasset, Rafael Lapesa, Alejandro Rojas Marcos o Mª Dolores Albiac se exponen durante hoy jueves y mañana viernes en la sala de exposiciones del edificio del Vicerrectorado.
Amparo Botella, presidenta del Círculo Hispano Francés de Grafología y directora de este curso, destaca entre todos los documentos expuestos, las muestras de ejemplares de la correspondencia privada de Pedro Sainz Rodríguez, una de las personalidades intelectuales y políticas más destacadas de España en el Siglo XX y las de Francisco Aguilar Piñel, erudito historiador y académico de nuestra época. También se muestra orgullosa del facsímil que se muestra del cuaderno de Goya realizada por el Museo del Prado y el Ministerio de Cultura que descubre las anotaciones y dibujos que el genial artista aragonés realizaba en el día a día. Curiosidades como la que se encuentra en una de las páginas en la que se puede apreciar la lista de la compra anotada por el pintor para ese día.
Aunque el contenido de estos textos no deja de ser curioso, la exposición tiene por objeto mostrar la fuerza y el valor expresivo de la escritura. “El contenido queda en un segundo plano en favor del valor expresivo de la escritura”, explica la directora del curso a quien le llama la atención de forma especial la escritura del turolense Pedro Laín Entralgo. Asegura que los trazos realizados por su pluma, “desvelan a un hombre muy preciso, muy calmado, muy reservado… un hombre muy estudioso”. Por el contrario, la escritura de Luis Alberto de Cuenca descubre a “una persona mucho más libre, más pasional porque el gesto gráfico es muy amplio”.
Gracias a la grafología se puede conocer el equilibrio mental e incluso fisiológico de una persona, la naturaleza de las emociones, su tipo de inteligencia y aptitudes profesionales y, para algunos grafólogos, sirve para diagnosticar el grado de salud o enfermedad física y mental.
Botella explica que hay distintas técnicas para analizar la escritura. Así, la puesta en página nos da a conocer los miedos de la persona, los estilos de relación social, si se encuentra en un momento difícil… En el trazo se aprecian rasgos neurológicos, la fuerza personal, la sensibilidad…”La grafología no da conductas pero si lo que subyace a la conducta”, apunta la experta.
El área de trabajo de la grafología es muy amplia dado que puede servir para la aplicación caligráfica: anónimos, falsificaciones…y también para el campo de reclutamiento del personal laboral. Otra de las aplicaciones más interesantes es en la historia, una herramienta para el estudio de personajes. Aunque sus escrituras no desvelan como eran exactamente si que nos describen como vivieron un momento de sus vidas. Botella, que ha trabajado con documentos del Siglo XVI, explica que la escritura de la Reina Católica es muy diferente de cuando estaba en Granada que tras la Reconquista cuando se carteaba con Colón donde se aprecia que estaba más relajada y se encontraba en mejor estado anímico.