Archivo del 10 Febrero 2014

Ciclo de cine. Guionistas: Cesare Zavattini (13 de febrero)

Una hora en su vida” (”Prima comunione”) de Alessandro Blasetti, 1950
Ciclo de Cine “Guionistas: Cesare Zavattini” (Zaragoza, Huesca y Teruel)
Fecha 13/02/2014
Lugar
Teruel: CMU Pablo Serrano (Ciudad Escolar s/n)


Hora 19:00
Entrada Libre
Organiza Vicerrectorado de Cultura y Política Social de la Universidad de Zaragoza – Área de Cultura
Colabora Vicerrectorados de los campus de Huesca y de Teruel
Ciclo de cine “Guionistas: Cesare Zavattini”

UNA HORA EN SU VIDA (Prima comunione)
País: Italia-Francia Año: 1950 Duración: 78 min. B/N

Dirección: Alessandro Blasetti.
Guión: Cesare Zavattini y Alessandro Blasetti.
Fotografía: Mario Craveri.
Música: Alessandro Cicognini.
Diseño de producción: Veniero Colasanti.
Montaje: Mario Serandrei.
Intérpretes: Aldo Frabrizi, Gaby Morlay, Ludmilla Dudarova, Lucien Baroux, Enrico Viarisio, Jean Tissier, Ernesto Almirante, Max Elloy, Umberto Sacripante, Carlo Romano, Aldo Silvani, Lauro Gazzolo, Dante Maggio, Amedeo Novelli.

Sinopsis: El comendador Carloni ha de recoger el vestido de la primera comunión de su hija. Cuando lo pierde accidentalmente, hará todo lo posible para recuperarlo, viéndose inmerso en un montón de extrañas aventuras relacionadas con todo tipo de personajes: un taxista, un policía, la misma vecina de su casa.

PROYECCIONES
TERUEL: Jueves 13 de febrero, a las 19.00 h

Siempre que sea posible las películas se visionarán en V.O.S.E.
ENTRADA LIBRE

Comentario del film:

Lloviendo piedras (Raining Stones) es una interesante película de Ken Loach; y lo es, interesante, desde el punto de vista sociológico, histórico, económico, religioso y, por descontado, cinematográfico. Trata de los penosos avatares que sufre un obrero irlandés en paro para proporcionarle a su hija un vestido de primera comunión que no desentone con lo que tradicionalmente se suele hacer en Irlanda. Una hora en su vida (Prima comunione) trata el mismo asunto, pero situado en la Italia de principios de los 50, en un medio económico más acomodado y mediante un tratamiento muy distinto.

Carlo Carloni, impagable como siempre Aldo Fabrizi en el papel, es un confitero romano que va a celebrar la primera comunión de una de sus hijas en la parroquia del barrio. La propia mañana del día señalado para la celebración se encuentra con que su hija no tiene vestido porque la modista no lo ha tenido a tiempo. A partir de aquí, se dispara la acción y Carloni, como padre responsable, trata de reparar el percance por todos los medios que se le ocurren. Y son muchos, porque no se detiene ante nada.

La película es evidentemente un festival Aldo Fabrizi, Para que se entienda, algo así como si le hubieran confiado el papel a Louis de Funès: y así vemos a Carloni conductor novato cometiendo mil y una tropelías, a Carloni peatón intemperante agarrándose del moño con media humanidad, a Carloni donjuán de pacotilla tirándole los tejos a la vecina exhibicionista, a Carloni vecino prepotente tratando de achantar con sus billetes a quien sí tiene un traje a punto para su hija…

Aparte de esto, la película tiene la gracia de mostrar lo que era la vida en esos años, tanto desde el punto de vista urbanístico, como de la moda, masculina y femenina, la vida social, el lenguaje, las costumbres, la religión, católica por descontado, etcétera. Quizá no sea mucho, pero es un interesantísimo escaparate de la evolución histórica del mundo occidental. Este tipo de película costumbrista debiera convertirse en material de obligada visión para todo aquél que tiene la aspiración de ofrecernos una narración, bien sea novelística, bien cinematográfica o teatral, y quiere situarla en una época que no conoce de primera mano. Se evitarían así vergonzosos patinazos en los que incurren autores que nos venden su cocido narrativo a miles y decenas de miles de ejemplares y nos cuelan expresiones, construcciones, etc. que de ninguna manera hubieran podido salir de la boca de personajes de la época que pretenden retratar.

http://www.filmaffinity.com/es/user/rating/901404/894005.html

El guión de Zavattini es un mecanismo de relojería, lleno de innumerables detalles y personajes secundarios; Blasetti dosifica con buena rienda el ritmo frenético de la película. El maestro Berlanga sin duda vio y disfrutó de esta película, puesto que muchas de sus peculiaridades serían plasmadas en sus posteriores películas (atentos a la última escena, que se repetiría en una famosa secuencia de su más conocida película). En resumen: una película absolutamente magistral, una de las grandes comedias populares italianas inmediatamente posteriores al neorrealismo.

http://hevistolapeli.blogspot.com.es/2014/01/una-hora-en-su-vida.html